Presupuesto del Consell para 2017: Más gasto, menos inversión y nula capacidad reivindicativa

El Consell Insular de Menorca ha aprobado el Presupuesto para 2017 con los votos en contra del Partido Popular al considerar que se trata de unas cuentas que ponen en riesgo la sostenibilidad de la administración a largo plazo, al aumentar el gasto corriente y personal, en cambio disminuye la partida de política social y se constata la nula capacidad reivindicativa para conseguir inversiones para Menorca y la falta de proyecto del actual equipo de gobierno.

 

El Grupo Popular presentó una enmienda a la totalidad del Presupuesto del Consell Insular de Menorca para 2017, que ha quedado rechaza en sesión plenaria de día 19 de diciembre.

 

Las cuentas para 2017 descuidan intervenciones de primera necesidad como la finalización de la carretera Me-1, las inversiones con recursos propios o el traspaso de competencias importantes. En cambio, insiste en aumentar gastos fijos incrementando la ineficiencia pública, aspecto que parecía superado debido a las dificultades para hacer frente a las obligaciones que ha contraído el CIMe en los últimos años, además de destinar alrededor de 715.000 euros a estudios y gastos varios no especificados.

 

Es positivo comprobar que los ingresos corrientes aumentan, gracias a la Ley 3/2014, que establece la financiación de los consells insulars y que fue aprobada durante el pasado mandato por un gobierno del  Partido Popular, y a la evolución positiva de la economía. En este sentido, solo con la aplicación de la Ley de Financiación de Consells, este año supone un aumento de recursos de 4,5 millones de euros respecto a 2016.

 

En el apartado de ingresos no se prevén grandes novedades, lo que confirma, una vez más, la incapacidad del actual equipo de gobierno para conseguir nuevos recursos que se puedan destinar a inversiones necesarias para Menorca.

 

En  cuanto a los anticipos a cuenta del sistema de financiación –bestretes- tampoco se prevé en 2017 una regularización o pago de los anticipos comprometidos en años anteriores. Hay que recordar que esta fórmula se llevó a cabo con carácter provisional por parte del Govern del Pacte en el mandato 2007-2011, mientras no se aprobara un nuevo sistema de financiación. Además, se hizo sin conocer el criterio de distribución, hecho que perjudicó a Menorca claramente. Esta carencia de voluntad política para regularizar esta cuestión es grave, tanto por parte del Govern como por la complicidad del Consell de Menorca, puesto que una vez más podemos comprobar que no se afrontan los problemas pendientes de resolver.

 

En cuanto al capítulo de gastos, se vuelve a ver como el aumento de ingresos se destina principalmente al gasto de personal y  gasto corriente (capítulo 1 y 2): en un año y medio de gobierno  tripartito estas partidas han aumentado en 2,1 millones de euros y 2,2  millones de euros respectivamente, es decir, 4,3 millones de euros en gasto que no revierte directamente en beneficio de los menorquines, sino que implica un aumento de la dimensión de la administración.

 

Este hecho lo consideramos un error, ya que, en caso de bajada de ingresos, –hecho que se podría producir en el futuro por el simple ciclo de la economía- el CIMe dispondrá de menos recursos para soportar una mayor estructura fija. Esta situación reducirá las intervenciones  discrecionales (inversiones propias o actividad subvencionadora) y, en el peor de los casos, puede conducir al CIMe a la vía de los impagos.

 

Los  departamentos en general siguen una inercia de trabajo que carece de liderazgo y nuevas ideas para que la sociedad y la economía menorquina vean un impulso y una voluntad real de la principal institución menorquina en la reactivación económica y fortalecimiento del tejido empresarial.
Especialmente sorprende que el departamento de Bienestar Social vea reducido su peso cuantitativo, pasando de un porcentaje del 25% en 2016 a un 23,5% en 2017, a pesar del aumento del 8% del presupuesto global.

 

En cuanto al apartado de inversiones, no hay ninguna novedad al respecto, y en el caso de las más importantes por peso presupuestario como podrían ser las relacionadas con la Me1 y  las inversiones estatutarias, no están garantizadas a día de hoy, puesto que el Consell Insular de Menorca no ha firmado ningún convenio o adenda que avale su financiación.

 

Es especialmente grave que no se prevea continuar con las obras en el tramo Mahón-Alaior, al menos no queda reflejado en el presupuesto ni en los objetivos, ni en la memoria. El único compromiso adquirido en este presupuesto es el de llevar a cabo el enlace a doble nivel de entrada a Alaior pero, por lo que respecta al tramo, parece que quedará tal como está un año más, continuando con las deficiencias de seguridad y peligrosidad que esto supone.

 

El documento presupuestario tampoco prevé un esfuerzo colaborativo con los ayuntamientos, que se podría reflejar por ejemplo en un aumento del Plan Insular de Cooperación, a pesar de los  aumentos de recursos del Consell, no se ve beneficiado. Hay que recordar que en 2015 el importe del PIC fue de 2,5 millones de euros, y  tanto en 2016 como en 2017 esta cantidad ha disminuido en 1,5 millones de euros.

 

En cuanto a la promoción turística, este proyecto de presupuesto es la clara manifestación de promesas incumplidas. Hay  que recordar que en febrero de 2016 tanto el Consell de Menorca como el  Govern balear anunciaron el traspaso de la competencia a los consells insulars que no la habían asumido, y que se haría efectivo en enero de 2017. También en septiembre del 2016 se aprobó una propuesta en sesión plenaria del Consell de Menorca en este mismo sentido. Pues no hay  ningún indicio del traspaso de la promoción turística, por lo tanto, más  incertidumbre de cara a 2017.

 

La única novedad es la bolsa de plazas turísticas. Hay que dejar claro que el equipo de gobierno prevé 2.054.000 euros en ordenación turística gracias a la Ley Turística, que aprobó el Govern en el pasado mandato, que incorporó la posibilidad de regularizar plazas turísticas en establecimientos legales, así el equipo de gobierno del Consell de Menorca en el pasado mandato creó la bolsa de plazas y posibilitó acogerse a esta medida transitoria. Es decir, estos 2 millones de euros no suponen ningún mérito, ni esfuerzo, ni gestión del actual equipo de gobierno, ni que el tripartito apueste por el turismo, sino que, una vez más, es fruto del trabajo del pasado mandato.

 

 

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