Menorca, la única sin voz propia en las grandes ferias por la desidia de PSM-Més.

  • La asistencia a una feria de este tipo ha venido costando 60.000 euros a Ibiza desde que va en solitario.
  • Misericordia Sugrañes se compromete a acudir en solitario a las grandes ferias turísticas en colaboración con el sector.

La única razón objetiva que explica la negativa de la coalición nacionalista del Consell Insular de Menorca a acudir en solitario a las grandes ferias turísticas del año es la falta de ganas de trabajar del PSM-Més que está al frente de la Conselleria de Promoción Turística.

No se trata de una cuestión económica, tal como intentan justificar confundiendo a la opinión pública porque acudir en solitario le ha venido costado a Ibiza menos de 60.000 euros por feria -no 250.000 euros como afirmó Isaac Olives en el ‘Menorca’-. Tampoco se trata de una cuestión estratégica porque a nadie escapa que acudir de la mano de una marca tan poderosa como Mallorca y que además es nuestro principal competidor no beneficia a nadie, salvo a los que se ahorran el trabajo de preparar la feria y no quieren asumir esta carga de trabajo, en una clara dejación de sus responsabilidades.

Sorprende que el Consell obvie los ejemplos de Ibiza, Mallorca y Formentera, mucho más comparables a nuestra situación, y se refiera a Lanzarote para justificar lo injustificable, como demuestra que Menorca será la única isla de Baleares que no tendrá voz propia en ninguna gran feria turística del calendario, lo que supone la balearización de la promoción y la imagen de la isla. Incluso Formentera se descuelga en ocasiones del stand de Baleares.

No tiene sentido alguno ser nacionalista, reclamar más autogobierno, negociar el traspaso de la promoción turística, aceptar que venga mal dotado y encima regresivo y que la primera decisión estratégica sea externalizar una parte esencial de la misma en manos de nuestro principal competidor.

Flaco favor está haciendo la presidenta del Consell Insular, la socialista Susana Mora, dejando en manos de un partido antiturístico la gestión de la promoción de la isla que, además de demostrarse totalmente incapaz de poner en marcha en cuatro años proyectos como el Lazareto o las cuevas de Cala Blanca, dilapida sin ningún tipo de argumento, más allá de las pocas ganas de trabajar de los responsables políticos de la Conselleria, el consenso político alcanzado en noviembre 2016 cuando una iniciativa del Partido Popular que propuso ir en solitario de la mano con el sector salió adelante por unanimidad.

Menorca debe tener voz propia en el panorama nacional e internacional como paso necesario para construir una gran marca con personalidad propia. Y dentro de esa línea de trabajo es necesario, aunque obviamente no suficiente, acudir en solitario a las ferias turísticas con el consenso y la colaboración del sector, cuyos puentes dinamitados es necesario reconstruir de forma urgente para recuperar la tan necesaria colaboración público-privada.

El Consell más sumiso de la historia debe sentarse inmediatamente con el Govern más centralista de la historia para reclamar que traspase adicionalmente los 250.000 euros estimados que supone la presencia en ferias internacionales para que Menorca pueda disponer de recursos para contar con un stand propio en Fitur, ITB y WTM. Solo se necesita voluntad política.

Este es el compromiso del Partido Popular que no tiene dudas de que el camino correcto es asistir en solitario a los eventos turísticos del año y que esta línea de trabajo forma parte de la justificación del traspaso de competencias. Y, además, hacerlo de la mano con el sector.

Es cuando menos surrealista que un partido que se autodenomina erróneamente menorquinista no defienda los intereses de los menorquines por una mera cuestión de comodidad del PSM-Més y que el ejercicio del autogobierno sea externalizar en el Govern una parte clave de su trabajo. La responsabilidad de haber aceptado la competencia tan mal dotada es exclusivamente del equipo de gobierno que debió haber exigido mayor dotación porque la recibida es totalmente insuficiente como demuestran que el Consell justifique que no tiene fondos para acudir a las ferias en solitario y haya tenido que incrementar el presupuesto aportando recursos propios que podrían servir para incrementar partidas turísticas como el PIC para urbanizaciones, que llega tarde y mal dotado.

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