La agricultura de Balears, perjudicada por la UE, necesita otro régimen comunitario para subsistir

El pleno del Parlament balear acaba de aprobar, por unanimidad, una proposición no de ley del PP cuyo objetivo consiste en que la reforma de la Política Agraria Comunitaria (PAC) incluya un régimen específico para la agricultura de Balears, con condiciones y compensaciones similares a las que ya se aplican en otras regiones insulares.

 

Los dos grupos parlamentarios de la oposición –el PSOE y PSM-Iniciativa Verds-Entesa i Més per Menorca- se han sumado a las propuestas y reclamaciones del Grupo Parlamentario Popular porque es una ‘cuestión de Estado’ para el campo de las Islas, lo que ha permitido alcanzar una posición conjunta y compartida.

 

El conseller de Agricultura, Gabriel Company, que lidera las iniciativas emprendidas por el Govern balear, ya solicitó el 17 de octubre a la ministra de Medio Ambiente del anterior gobierno del PSOE, Rosa Aguilar, la inclusión de compensaciones específicas para Balears en la nueva PAC al objeto de reducir los sobrecostes de la insularidad.

 

Esta misma argumentada petición fue reiterada por el conseller Company al ministro de Agricultura del nuevo gobierno del Partido Popular, Miguel Arias Cañete, en la primera reunión, celebrada el 16 de enero, volviendo a poner sobre la mesa, como cuestión prioritaria para el sector primario de Balears, un nuevo sistema de compensaciones en la política agraria de la UE.

 

Las doce propuestas presentadas por el Govern balear al dictamen sobre Problemas específicos de las Islas, en la sesión convocada por el Comité Económico y Social Europeo y el Grupo Insuleur –celebrada en Palma el 17 de febrero- fueron aprobadas por unanimidad, el 28 de marzo, por el pleno de este organismo.

 

Entre estas propuestas destaca “reconocer el handicap provocado por la insularidad en el régimen de ayudas de la futura Política Agraria Común en periodo 2014-2020”, con aportaciones similares a las que ya reciben las regiones ultraperiféricas. Y al mismo tiempo, eliminar el criterio de la distancia de 150 kilómetros para la cooperación transfronteriza de las regiones insulares, lo que permitirá a las Balears recibir ayudas de estos programas.

 

Entre las principales actuaciones llevadas a cabo por el Govern Bauzá destaca la elaboración del informe titulado “SOS. La agricultura de las Illes Balears en peligro de extinción”, que fue entregado el 9 de marzo por el conseller Company al comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos.

 

Este documento, que debería ser de obligada lectura para conocer la realidad del campo de nuestras Islas, explica la precariedad y las dificultades del sector por su negativa evolución.

Los payeses de Balears soportan, en comparación con las explotaciones de la península,  unos grandes incrementos en costes de producción que hacen inviable su continuidad.

 

Por ejemplo, los precios de los piensos son superiores en Balears en un 45 por ciento; en el gasoil el incremento es de un 5 por ciento; y en los fertilizantes, de un 20 por ciento. Sólo por estos tres sobrecostes ya estamos pagando 22 millones de euros más que en la península. Por tanto, estamos en desigualdad.

En cambio, en los precios por los productos agrícolas padecemos diferenciales negativos, como los 20 euros menos por cada ejemplar de ganado ovino, con una pérdida de 3,2 millones de euros.

Los ganaderos de Balears son los que cobran el precio de la leche más bajo de toda España, y seguramente de la Unión Europea: 0,29 euros/litro de media, mientras que en la península la media se sitúa en 0,33 euros/litro. Al tener Balears una cuota lechera de Balears de 87,2 millones se dejan de ingresar tres millones de euros.

 

El resultado final es que mientras en la península la renta agraria se ha incrementado en un 8 por ciento entre el 2000 y el 2009, en Balears se ha reducido en un 40 por ciento. La superficie agrícola útil y de regadío también ha sufrido un fuerte descenso, con una disminución del 29 por ciento frente al 2 por ciento que bajó en la península.

 

El informe Company entregado al comisario Ciolos subraya el fracaso rotundo de la PAC como una de las principales causas por las que no funciona la agricultura de Balears.

El Govern balear, con el apoyo del Grupo Parlamentario Popular, ha propugnado un régimen propio para Balears que consiste en un Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad.

 

Es una fórmula que tiene en cuenta la realidad geográfica con la que ya cuentan hoy otros territorios insulares de la Unión Europea, como las islas Azores y Madeira, que el 2011 recibieron 106 millones de euros; los departamentos franceses de Ultramar, con 278 millones; y las islas Canarias, con 268.

Todas estas cifras contrastan con los sólo 32,9 millones que ingresaron las Balears en aportaciones comunitarias para la agricultura y la ganadería.

 

Este pronunciamiento institucional alcanzado en el Parlament, con el apoyo de todos los grupos políticos a las iniciativas y gestiones que está llevando a cabo el Goven balear, constituye una buena noticia.

La reivindicación de este necesario régimen específico que compense los sobrecostes de la insularidad  en la agricultura balear debe mantenerse como un objetivo compartido y apoyado desde la voluntad del acuerdo político, porque refuerza la posición del Govern balear ante el Ministerio de Agricultura y las instituciones de la UE.

 

Es preciso, por tanto, seguir actuando con lealtad para que se escuche con claridad la voz del campo de Balears, que transmite el Govern, y de la que se ha hecho eco el Parlament, para que sean más fuertes, más evidentes y mucho más sólidas nuestras justas y razonadas reivindicaciones. Por el hecho de vivir en unas islas y ser unas islas no podemos padecer ningún agravio comparativo. Porque tenemos derecho a competir en igualdad de condiciones, lo que no ocurre hoy.

 

Asunción Pons Fullana

Diputada del Grupo Parlamentario Popular por Menorca              

Portavoz de la Comisión de Economía

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