Hablemos del Fondo de Cooperación Local

Hoy ya nadie pone en cuestión que la gestión económica del anterior conseller de Hacienda, Carles Manera, y del propio presidente Francesc Antich, fue un continuo despropósito. Durante estos últimos cuatro años se vino aplicando una política suicida, una huida hacia delante, gastando lo que no se tenía y despilfarrando a manos llenas el dinero de los depauperados bolsillos de los contribuyentes. Y esto ha tenido, lógicamente, efectos demoledores sobre nuestra economía.

 

Nadie supo poner freno a los caprichos de unos consellers que, pertenecientes a los partidos más variopintos, vivían instalados en su parcelita de poder, sobre la cual nadie más tenía autoridad y cuyo único objetivo era mantener su cuota de poder y su cuota de la tarta presupuestaria. Un equilibrio de pesos y contrapesos que no entendía de austeridad y que, muy al contrario, permitió el libertinaje presupuestario. El presupuesto se convirtió en un mero papel sin ningún efecto, sin ninguna repercusión, y cada conselleria malgastó sin control alguno. Y se gastó lo que no había, sin partida presupuestaria, firmando convenios y comprometiéndose a cosas, aún a sabiendas que no podían cumplirlos.

 

De hecho, aún hoy siguen apareciendo nuevas facturas pendientes de pago, compromisos sin partida presupuestaria y chanchullos contables que dejan en evidencia una forma de actuar irresponsable e incluso, en cierta manera, delictiva.

 

Este modus operandi es el que se ha utilizado para gestionar los Fondos de Cooperación Local. En los presupuestos de 2010, prorrogados para el 2011, estaba prevista una partida de 16.799.575 euros para el Fondo de Cooperación Local y 25.500.000 euros para el fondo de la Ley de Capitalidad de Palma. Pues bien, del importe total de estas dos partidas, el anterior Ejecutivo del PSOE-PSM realizó una modificación de crédito por valor de 18.800.000 euros. Una cantidad que destinó a gasto corriente ante el incremento incesante de las reclamaciones por parte de los proveedores. Posteriormente, otros 10.375.594 euros de estas partidas se los encontró bloqueados el actual Govern del PP y asignados a otros fines. En definitiva, de los 42.300.000 euros iniciales que aparecían en los presupuestos únicamente dejaron disponibles un total de 13.129.454 euros.

 

Después de ver como el anterior gobierno se zampó la partida del Fondo de Cooperación Local, dejando sin un duro a los ayuntamientos, ante el silencio cómplice del PSOE, del PSM y de los demás partidos de la izquierda radical, ahora estos mismos son los que exigen al Govern balear que no reduzca la partida destinada al Fondo de Cooperación Local.

 

Es nauseabundo ver como los mismos que permitieron desviar el dinero del Fondo de Cooperación para pagar a los bancos y gastos corrientes (procedentes del despilfarro de su gestión), sin decir en ese momento nada por ello, quieran ahora aparecer como los adalides de los ayuntamientos y quienes con mayor ahínco defienden el dinero de esta partida.

 

Hay que tener la cara de cemento para pedir ahora todo lo contrario de lo que han hecho. Es más, siendo conscientes del desastre que han cometido con el dinero destinado a los ayuntamientos, deberían estar, como mínimo, en silencio. Pero no. Los culpables de los destrozos, ocasionados por la fiesta y la juerga de estos cuatro años, exigen ahora que, con inmediatez, quienes nada tienen que ver con sus correrías, arreglen sus desaguisados. ¿No es esto tener mucha cara?

 

Pero es que, además, su petición demuestra que no conocen el presupuesto que se ha presentado al Parlament. De hecho, el actual Govern balear, consciente de la difícil situación por la que pasan los ayuntamientos, y a pesar de la herencia recibida, no va a rebajar la partida para el año 2012 del Fondo de Cooperación Local. Es más, a pesar de la irresponsabilidad del anterior gobierno, el ejecutivo de Bauzá hará frente dentro del 2011 al pago del 75% del Fondo de Cooperación Local y dentro del 2012 se liquidará el 25% restante de 2011 y el 100% de la partida de 2012.

 

En realidad, lejos de disminuir la partida, en el 2012 los ayuntamientos recibirán un 53% más de lo que se habrá liquidado en 2011, a pesar de que, si de los partidos de izquierda hubiera dependido, no hubieran recibido ni un euro. En definitiva, si en el presupuesto de 2010 y 2011 había una partida de 16.799.575 euros para el Fondo de Cooperación Local, para el 2012 está previsto un importe de 20.124.025 euros. Estas son las cifras reales que aparecen en el presupuesto. Por tanto, de reducción nada de nada.

 

Estaría bien que alguna vez, los políticos de la izquierda actuaran con mayor sentido de responsabilidad y con mayor rigor.

 

Antoni Camps Casasnovas

Diputado autonómico del Grupo Popular

 

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