El PP vuelve a sufrir un ataque en su sede insular

La sede del PP de Menorca ha amanecido con nuevas pintadas. Unos desconocidos han lanzado pintura roja contra la fachada durante la madrugada. El PP denuncia este tipo de actos vandálicos que nada tienen que ver con el derecho de las personas a manifestarse o a sumarse a la huelga general prevista para hoy.

 

Es la segunda vez en un mes que una sede del PP de Menorca aparece pintada. Por tanto, una vez más el Partido Popular condena este tipo de actos vandálicos y recuerda que vivimos en un Estado de Derecho en el que rigen unas normas democráticas y en el que la tolerancia y el respeto deben ser algunos de los principios básicos de una sociedad moderna y libre.

 

El PP respeta la decisión de todas aquellas personas que hoy hayan querido sumarse a la huelga pero recuerda que no es la solución a la grave situación que atraviesa España, Baleares y Menorca, ya que sólo agrava el problema. La huelga general supondrá una pérdida económica de 1.000 millones de euros. Los autónomos que decidan o vean interrumpida su actividad laboral durante esta jornada perderán una media de 350 euros de ingresos. Además proyecta una imagen de España que no es la más adecuada en estos momentos: provoca que se parezca más a Grecia que a Alemania.

 

El Gobierno debe garantizar los derechos de todos los ciudadanos: de los que quieren hacer huelga y manifestarse en las calles; pero también de los que hoy han decidido trabajar como todos los días o, simplemente, consumir y comprar en los comercios de su localidad. Hoy algunos trabajadores han decidido voluntariamente parar y no trabajar pero lo que no debemos olvidar es que mañana más de 5,3 millones de personas -y en Menorca más de 7500- no podrán ejercer su derecho al trabajo porque se encuentran en situación de desempleo y, por tanto, tendrán que parar de forma forzosa.

 

Los sindicatos tienen derecho a convocar la huelga y el Gobierno tiene la obligación de gobernar haciendo aquello que cree que es mejor para el interés general. En este sentido, las reformas estructurales que el Gobierno está acometiendo son las que España necesita para acelerar la salida de la crisis, reducir la senda de destrucción de puestos de trabajo y que se vuelva a generar empleo.

 

Desde mañana mismo el Gobierno seguirá trabajando para sacar a España de la crisis y, como siempre, abierto al diálogo y, como una muestra de respeto a las instituciones democráticas, la reforma se está tramitando como proyecto de ley, para que las aportaciones del resto de los grupos y el debate público puedan ayudar a mejorar y hacer más eficaz la norma.

 

Mientras el gobierno abre un proceso de diálogo frente a una reforma laboral equilibrada, completa y eficaz, los convocantes de la huelga no ofrecen alternativas. La reforma laboral del Gobierno pone las mejores bases para la creación de empleo estable y de calidad. Es una reforma que amplía los derechos de los ciudadanos y pone atención en los sectores más perjudicados por la destrucción de empleo: parados de larga duración, jóvenes y trabajadores temporales. No hacer nada no es la solución, no nos saca de la difícil situación en la que nos encontramos.

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