El PP lamenta la crisis interna del Hospital Mateu Orfila y pide que se recupere de inmediato la imprescindible estabilidad de los equipos para garantizar la óptima atención a los pacientes

El PP-Menorca solicita la urgente pacificación del conflicto y se interesa también por las discrepancias que han surgido a raíz de la destitución del Jefe de la UCI.

El Grupo Parlamentario Popular ha presentadouna batería de preguntas para conocer el origen de la crisis y tener datos sobre la estabilidad de la plantilla que acusa bajas en algunos servicios.

El Partido Popular de Menorca, en conexión con el Grupo Parlamentario Popular expresan su más absoluta estupefacción por la crisis interna que se ha desatado en el Hospital Mateu Orfilatras el cese del doctor Fernández-Cid como jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos.

El  PP considera, de entrada, muy inoportuna y arriesgada la decisión de hacer cambios asistenciales de calado y con escasa justificación, hasta el momento,en plena segunda ola de coronavirus. Más aún, lamenta que estos cambios afecten al servicio que acoge a los pacientes de riesgo máximo, que muchas veces se debaten entre la vida y la muerte. La inestabilidad del servicio UCI no es, desde luego, un factor de confianza y tranquilidad para las familias de las personas ingresadas, concluye el PP.

Pero además, la tormenta interna que se ha desatado con el cese de uno de los médicos más veteranos del hospital afecta, a juicio del PP, a la estabilidad de toda la institución sanitaria en un momento especialmente sensible y precario. De hecho, preocupa que la enfermera jefe del servicio UCI haya puesto su cargo a disposición de la gerencia y que alrededor de 15 trabajadores de enfermería de difererentes unidades hayan solicitado un cambio de destino dentro del hospital.

El Partido Popular no entra a valorar la decisión en espera de mejores explicaciones de las que hasta ahora se han dado. Pero sí valora de forma contundente las negativas consecuencias que ya está teniendo de cara a la asistencia sanitaria y de cara a la opinión públicaporque no hay duda de que los cambios planificados como la petición sobrevenida de cambios entre departamentos y las mismas protestas afectan a la credibilidad del centro asistencial y repercuten en las consultas”, ha declarado la presidenta, Misericordia Sugrañes.

El PP de Menorca intuye que hace tiempo que hay malestar en el Hospital y que la destitución de Fernández-Cid ha sido el sólo detonante que ha hecho saltar la disconformidad con la dirección del centro. Al PP le preocupa que esa discrepancia se extienda por toda la red sanitaria y alcance también a los centros de salud, donde todavía no se han podido restablecer plenamente los servicios de atención primaria presenciales con los consiguientes inconvenientes que esto provoca tanto para los pacientes como para el personal sanitario.

El Grupo Popular en el Parlament balear, a través del diputado menorquín Lluís Camps y la diputada ibicenca Tania Marí, presentaron una batería de preguntas para tratar de esclarecer el origen del problema y demandar soluciones. Entre las cuestiones constan también preguntas relacionadas con la completa cobertura de la plantilla de sanitarios, toda vez que hay constancia de que servicios como cardiología, rehabilitación, hematología y digestología hay plazas sin cubrir.

Estas preguntas se plantearán en el pleno del próximo martes, cuando se espera obtener una respuesta por parte de la consellera de Sanidad.

El PP de Menorca reclama por tanto una pacificación inmediata del conflicto interno porque la primera obligación del IB-Salut es poder ofrecer un entorno tranquilo a los usuarios que acuden a la sanidad aquejados por una u otra dolencia.

El PP lamenta si acaso que el colectivo de sanitarios que han desdoblado sus esfuerzos durante la pandemia pueda sentirse de alguna manera maltratado desde los órganos oficiales, cuando el sentir mayoritario de la sociedad es de agradecimiento por su profesionalidad, dedicación y por los riesgos que asumen en el día a día.

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