El Partido Popular, la alternativa de gobierno y de ‘seny’ que necesita Menorca

Después del 11 Congreso del PP-Menorca, en el que fue elegida la nueva ejecutiva insular, que lidera Misericordia Sugrañes, esta semana ha quedado formado el comité ejecutivo, con la asignación de funciones y responsabilidades para emprender esta nueva etapa. Vamos a desarrollar nuestra acción política a favor de Menorca en una doble dirección: ejerciendo una oposición rigurosa y constructiva en las instituciones con pactos de izquierdas al frente; y al mismo tiempo con la aportación de iniciativas y propuestas como alternativa de gobierno y de ‘seny’ que necesita Menorca.

 

El único motivo que sustenta estos pactos de izquierdas es el rechazo contra todo aquello que haga o represente el Partido Popular, cuando en lugar del sectarismo corresponde defender el interés general de los menorquines y saber reivindicar frente a instituciones que hoy, como el Govern balear, no tienen en cuenta a Menorca. El caso más evidente lo hallamos en la incapacidad para cumplir el traspaso de la promoción turística al Consell insular.

 

Afortunadamente, contamos con dos ayuntamientos de Menorca donde sigue gobernando el Partido Popular: Es Castell, donde Lluís Camps fue reelegido alcalde mediante acuerdo con el PI, lo que ha permitido formar un gobierno estable, integrado por PP y PI, hecho que demuestra nuestra capacidad de entendimiento para alcanzar pactos con otras formaciones. Y el Ayuntamiento de Alaior, donde la candidatura encabezada por Misericordia Sugrañes logró revalidar la mayoría absoluta conseguida en las elecciones de 2011.

 

Frente a las reiterados incumplimientos, los retrasos y la parálisis de las instituciones donde gobierna la izquierda, los gobiernos municipales de Alaior y Es Castell demuestran a los menorquines que hay otra forma de gobernar, con una gestión basada en la eficacia, la atención directa a los ciudadanos, la bajada de impuestos y el liderazgo de estos dos ayuntamientos en la Comisión de Alcaldes.

 

El trabajo constante de los grupos municipales del PP ha permitido descubrir, en el caso de Es Migjorn Gran, graves irregularidades que son investigadas ahora en sede judicial y por la Fiscalía; y han desencadenado una crisis política que pone de manifiesto que el PSOE no garantiza la gobernabilidad del único Ayuntamiento de Menorca donde tenía mayoría absoluta.

 

Otro ejemplo de los desacuerdos de la izquierda lo hallamos en Sant Lluís, donde quienes aún dicen ser ‘equipo de gobierno’ necesitan mediadores externos para resolver sus problemas internos. En Ciutadella debe ser el Partido Popular quien, a pesar de estar en la oposición, y gracias a su abstención positiva, hace posible la aprobación de la normativa para el uso de bar-restaurante en los patios interiores del centro histórico. En Ferreries, el grupo municipal del PP es quien denuncia que Consell y Govern pretendían enterrar los residuos sólidos del antiguo vertedero, lo que impide este atentado ecológico. En Maó, el PP actúa en los tribunales contra medidas fiscales arbitrarias, logra acuerdos institucionales para acabar las obras de mejora en el puerto y denuncia el error de pretender ubicar el Conservatorio de Música en la Sala Augusta.

 

Tanto el grupo de consellers del PP en el Consell como los diputados menorquines en el Grupo Popular del Parlament  trasladan cada semana los problemas e inquietudes de nuestra isla, y reivindican soluciones. Concretamente, la paralización de las obras de la carretera general, el ejemplo más sangrante de este mandato de cuatro años perdidos para Menorca; la necesidad de suprimir los giros de la izquierda para dar seguridad al tráfico rodado; el retraso en la regulación del alquiler turístico; la demora en pagar las ayudas a los payeses; el Teatre des Born y Can Saura cerrados en Ciutadella; la renuncia a construir los duques de alba en el puerto de Son Blanc; y el incumplimiento en la creación de un sociosanitario en el hospital Verge del Toro, que aún sigue cerrado.

 

Cuatro años perdidos por la negativa de Francina Armengol a invertir en la depuradora Maó-Es Castell; el grave fracaso de la candidatura Menorca Talayótica, porque el Consell no hizo bien su trabajo cuando tocaba y con estrategia adecuada en los organismos internacionales, lo que ahora intenta reparar; la incapacidad para exigir al Govern que pague la ‘sentencia Cesgarden’ y la expropiación del acceso a S’Enclusa; y la discriminación de los ayuntamientos de Menorca del reparto de la ecotasa, al ser rechazados todos los proyectos presentados por nuestros municipios, etc. et. A todo ello hemos de añadir la irresponsabilidad de Més per Menorca al abandonar el Govern de la Comunidad Autónoma por motivos estrictamente electorales, lo que aumenta la inestabilidad e ingobernabilidad de las instituciones.

 

Frente a esta inactividad e incapacidad de gestión, el Partido Popular articula una alternativa a favor de la Menorca emprendedora, como explicó la presidenta Sugrañes, “una isla generadora de oportunidades, con iniciativas; que sea respetada”. Ya ha empezado el tiempo de recuperar el ‘seny’, de acabar con la actual resignación y el no hacer ni dejar hacer, porque Menorca tiene futuro y posibilidades de volver a ser una tierra de progreso, bienestar y prosperidad con el Partido Popular.

 

Asunción Pons Fullana

Secretaria general del PP-Menorca

 

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