El juego político de la posverdad

Es una gran noticia para todos nosotros el saber que tendremos un nuevo geriátrico en Mahón y que contaremos con un centro sociosanitario en el antiguo Hospital Virgen de Monte Toro. Estoy muy contenta, tanto, tanto, que si no fuese porque ya conozco la política desde dentro haría una ola y un olé.

 

La desconfianza certera nace del propio hecho  de haber  firmado un acuerdo de intenciones,  lo que pudiera convertirse en  papel mojado, de esos que aguantan palabras que luego se lleva el viento. Un acuerdo como el que había en 2009 para hacer un proyecto social y sanitario (que no un sociosanitario) en Monte Toro y que en el cambio de legislatura, en el 2011, nos encontramos sobre la mesa sin presupuesto asignado y con los cajones llenos de tela de araña por todo fondo económico.

 

En uso de la posverdad (*) es muy fácil prometer, muy fácil convencer a una población que tiene que elegir sus gobernantes,  con propuestas exuberantes y faraónicas dignas de un pueblo como es el menorquín pero  que, en ningún caso,  se podrán llevar a cabo en esta legislatura y que luego podrá servir como trampa, como “cartas marcadas” en el juego político de  las próximas elecciones. Constituiría, en el futuro año electoral del 2019, una oportunidad de atractivo electoralista retomar el tema de este acuerdo de intenciones y recordarle a la población llamada a las urnas que han de votar a un partido concreto para poder cumplir la promesa.  En el caso de lograr revalidar los gobiernos de la Administración con esta y otras promesas difíciles de cumplir (como ha sido no hacer rotondas en la carretera de Mahón- Ciudadela)  tendremos cuatro años más para, en el mejor de los casos, dar largas y largas, y en el peor repetir la caída en picado de la economía con la puesta en peligro de todos los servicios una vez más.

 

Necesitamos una economía saneada para ejecutar las mejoras que nos merecemos ¡y para ponerlas en funcionamiento!  ya que después de construir hay que dar el servicio y mantener todos los gastos que esto implica (profesionales, personal auxiliar,  mobiliario, aparatos, limpieza, luz, agua, material sanitario, material perecedero, alimentación, mantenimiento, impuestos…). Pero el dinero no se produce con una maquinita mágica, sólo se ingresa en las arcas de la Administración si antes sale de nuestros bolsillos.

 

No olvidemos que  para decidir dónde va ese dinero recaudado con nuestros impuestos,  a través del Govern de las Islas Baleares, tenemos que jugárnoslo con Mallorca, Ibiza y Formentera, que por cierto en temas sociales y sanitarios nos van ganando en esta legislatura. No veo yo reivindicativo al grupo que está al frente del gobierno del Consell que aún no ha puesto en marcha la recuperación de la masía de Bintaufa la cual se preveía con el fin de atender a personas con discapacidad mental severa (que hoy han de salir de la lsla), ni ha terminado la obra y puesta en marcha de anexo de la Casa de la Infancia, ha perdido un piso para la independencia de menores tuteados, así como no ha colocado las 49 plazas de dependencia que se dejaron firmadas ni las 5 sociosanitarias logradas en la anterior legislatura.

 

Lo curioso es que ¡ahora van a poner 60 plazas sociosanitarias! en el fantasmagórico Monte Toro. Son determinaciones no estudiadas ni valoradas bajo la observación de la realidad de nuestra sociedad. Primero porque hasta el año 2011 no se habían utilizado las 5 plazas con las que contaba Menorca, porque conseguimos en la pasada legislatura 5 nuevas y no se han colocado más que 2 en Mercadal, porque el Hospital Mateo Orfila no está al 100% de su capacidad por lo que  para IBSalud es más fácil atender allí a los enfermos en recuperación.

 

Sería maravilloso ¡maravilloso! contar con estas promesas pero hay que invertir en la rehabilitación de un edificio  que no es el ideal, ciertamente, y que resulta extraño que los mismos que proponen su puesta en marcha fueran los que defendieron, acertadamente, desalojarlo  para hacer un hospital nuevo más digno  ¿No fue una de las causas de salir de allí la mala situación de la estructura? Los que dijeron eso son los que ahora defienden el buen estado  de la misma. ¡Esto no cuadra! De nuevo “cartas marcadas” en el juego de la política.

 

Un nuevo geriátrico en Mahón para cubrir la lista de espera de 120 personas en toda la isla. ¿Se vendría una anciana de Ciudadela a vivir a Mahón? ¿Una pareja de Ferrerías? ¿Quizás un anciano de Fornells ? Menorca es muy pequeña en distancias pero la separan abismos y lejanías.

 

Mientras tanto lo que ya existe no funciona bien  ¡no funciona bien!  No es una postura de enfrentamiento en el juego político, créanme. Es necesario conjugar la  eficacia y eficiencia antes de nada.

 

Como exconsellera ejecutiva del departamento de Bienestar Social y como actual consellera en la oposición es mi deber alzar la voz y pedir a la nueva presidenta del Consell Insular, Susana Mora, que esas buenas intenciones que manifestó en su discurso de toma de posesión se conviertan en realidad, que trabaje por mejorar las políticas sociales, que  reivindique con insistencia a la presidenta del Govern para cumplir la promesa del nuevo geriátrico y la remodelación del antiguo Hospital Virgen de Monte Toro YA y que SE CUMPLAN LOS ACUERDOS que hemos tomado en el Pleno del Consell entre todos, tema, por cierto, mucho más sencillo.

 

Ahora, eso sí,  por favor no jueguen a las posverdades.

 

 

Aurora Herráiz

Consellera del Grupo Popular del CIMe

 

 

(*)Posverdad, ese concepto utilizado por mentes débiles para explicar el uso de acciones emocionales para crear opinión pública. Si estas personas hubiesen leído a Erich Fromm o a Carl G. Jung sabrían lo que es el inconsciente colectivo y cómo se genera. Comprenderían que dichos procesos mentales se encuentran en cuentos infantiles como una forma más de dominación de clase o de género

 

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