El Grupo Popular pide a Susana Mora firmeza y coherencia en la defensa de los remanentes de la institución y propondrá además al Consell de Menorca que abandone la FEMP

El Grupo Popular forzará la celebración de plenos extraordinarios en todas las instituciones locales para tratar de evitar el desvío de los fondos de remanentes hacia el Gobierno central.

La presidenta del PP, Misericordia Sugrañes, subraya que hay un acuerdo unánime adoptado por el pleno del Consell para exigir la liberalización de los fondos y su uso exclusivo por entidades locales.

Sugrañes espera que Susana Mora no se desdiga del acuerdo que adoptó libremente ni del compromiso que adquirió sobre el uso de los remanentes en la inversión del Conservatorio.

El PP pedirá que el Consell abandone la FEMP mientras no se rectifique un acuerdo partidista y unilateral que obecede a las consignas del PSOE y ni siquiera comparten sus socios de gobierno. Pide también la dimisión del presidente Abel Caballero “indigno para el municipalismo”.

El Real Decreto 27/2020 y la operación gestada con la reprentación socialista en la Junta de Gobierno de la FEMP para posibilitar la transferencia al Estado de los remanentes municipales y de otras entidades locales ha caído como un jarro de agua fría en el PP de Menorca.

Hace meses que esta fuerza política viene luchando en la defensa a ultranza de los fondos que han ido acumulando las corporaciones locales desde que en el año 2012 entró en vigor la Ley de Estabilidad Presupuestaria y con posterioridad, en 2014, el entonces ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, estableció la regla de gasto para añadir racionalidad a la gestión pública de las corporaciones locales.

Desde los primeros avisos que dejó caer la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sobre la posible cesión de los remanentes al Estado, el PP–Menorca ha demostrado siempre su oposición frontal a esta medida que ha acabado por concretarse con el “pasaporte franco que ha entregado al Gobierno la Federación de Municipios y Provincias” con el controvertido acuerdo adoptado el pasado día 3.

La presidenta del PP insular, Misericordia Sugrañes, no duda en calificar el acuerdo adoptado por el Consejo de Gobierno de la FEMP como un gesto de “alta traición de su presidente, el socialista Abel Caballero, a los principios del municipalismo”.

Sugrañes considera que el presidente de la FEMP, Caballero, ha dado un traspiés  mayúsculo hasta el punto de perder la dignidad del cargo que ocupa tras haber prestado su voto de calidad a un acuerdo unilateral, adoptado exclusivamente por alcaldes socialistas siguiendo las directrices de su partido y del Gobierno, sin haber sabido convencer ni a los socios de Unidas Podemos y sin prestar atención al resto de fuerzas políticas con representación en este órgano y en la FEMP.

El PP de Menorca ha reaccionado también a ese golpe de autoridad que se ha perpetrado, por su propio presidente,  en el organismo que históricamente ha reivindicado la autonomía financiera de las corporaciones locales y una mayor dotación de recursos precisamente para atender las competencias que otros niveles de administración dejan de ejercer.

Los grupos municipales del PP presentarán mociones o propuestas de acuerdo en sus respectivos ayuntamientos para reafirmarse en la defensa de los remanentes de tesorería, en el desbloqueo de estos fondos económicos y en su libre disposición por parte de los ayuntamientos que los generaron para poder afrontar cualquiera de las necesidades de inversión o programas de gasto que vayan a producirse en el corto y medio plazo.

La propia presidenta, en tanto portavoz del Grupo Popular en el Consell, presentará a su vez una propuesta de acuerdo con el propósito de tratar de impedir la centralización de los fondos y “confiando en que Susana Mora no ceda a la traición como ha hecho Abel Caballero”.

La reinvindicación de Sugrañes cuenta con el aval de un acuerdo unánime adoptado por la Corporación Insular en el pleno celebrado el pasado mes de junio(cuando finalmente se produjo el primer pleno presencial en el que pudo tratarse la propuesta presentada por el Grupo Popular en el mes de marzo). La propuesta original sufrió leves modificaciones pero obtuvo la unanidad de los 13 consellers y las cinco fuerzas políticas representadas en el Consell de Menorca. Hace de esto poco más de un mes.

Sugrañes se ve obligada a solicitar a Susana Mora que sea coherente y que demuestre su firmeza y sus convicciones y sobre todo que respete los acuerdos que adoptó libremente en la defensa de los intereses de los menorquines y de la institución que preside.

El giro inesperado que ha dado el asunto de los remanentes ha hecho subir la temperatura política. “El municipalismo se siente abandonado por el municipalismo y es del todo injusto que en lugar de percibir ayuda y asesoramiento las instituciones más débiles tengan que auxiliar a las instancias administrativas superiores”, ha declarado Sugrañes.

En todo caso, la indignación del PP, compartida por otras fuerzas políticas, plantea un escenario nuevo. La ruptura del consenso histórico con que hasta ahora ha desempeñado su función el Consejo de Gobierno de la FEMP pone a esta entidad en entredicho. El grupo popular pedirá la dimisión del presidente de la FEMP Abel Caballero.

Dejar la FEMP y plenos extraordinarios en agosto

En Menorca, además,  el PP va a solicitar la desvinculación de todos los ayuntamientos y del Consell de Menorca, para que dejen de formar parte de una federación que acaba de demostrar una parcialidad y una actitud partidista con la que se desvalija a los ayuntamientos y entidades locales de sus recursos en el momento en que más necesarios son.

Las propuestas del Grupo Popular en cada una de las instituciones menorquinas tratan in extremis de evitar la supuesta libre entrega voluntaria de los fondos de remanente, mediante adhesión expresa, cuyo plazo límite está fijado en el 15 de septiembre. Para tener efecto, la propuesta tendrá que tratarse en plenos extraordinarios a celebrar durante el mes de agosto.

La portavoz popular en el Consell de Menorca, Misericordia Sugrañes,  ha subrayado también la coacción que supone para muchas entidades locales algo asfixiadas en sus economías, — con gastos inesperados, con expectativas de reducción de ingresos y congelación de transferencias–  que para poder disponer de un 35 por ciento de sus remanentes durante los años 2020 y 2021 (en total) tienen que aceptar  la cesión de la totalidad de su ahorro que irán recuperando a partir de 2022 y hasta 2031.

La portavoz popular destaca además la gran desviación en el tiempo del uso de esos fondos de ahorro que se generaron a partir de 2012 y no se habrán restituído en su totalidad hasta dos décadas más tarde.

Aún más, Sugrañes ha vuelto a preguntarse por la actitud que va a adoptar el Consell de Menorca, cuyo equipo de gobierno componen tres fuerzas políticas y donde el PSOE no tiene  mayoría, a la hora de adherirse o no a la propuesta estatal.

Recuerda también la circunstancia de que el Consell de Menorca ha comprometido públicamente parte de esos fondos propios de remanentes para adelantar las inversiones del Conservatorio de Música y Danza (que cayó de los proyectos del impuesto de turismo sostenible) y desde Mes per Menorca había también intención de recurrir a esos fondos para el derribo de la estructura elevada en Rafal Rubí y nuevo proyecto para ese cruce en el tramo de la carretera general de Mahón a Alaior. Dos inversiones impropias con las que el Consell de Menorca pretendía resolver temporalmente y a modo de préstamo la falta de inversión por parte del Ejecutivo balear y el Gobierno central.

La presidenta popular recuerda, por otra parte, que todos los alcaldes del PSOE se mostraron contrarios a la salida de los remanentes de tesorería de sus respectivos ayuntamientos y en cambio sí pedían su desbloqueo para poder empezar a realizar inversiones productivas.

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