El Grupo Popular lamenta que el requisito de catalán pueda obstaculizar el refuerzo en la plantilla del cuerpo de bomberos

  La portavoz del Grupo Popular, Misericordia Sugrañes, pedirá al
equipo de gobierno que actúe con sensatez y se deje de sandeces
en momentos críticos y cruciales como los que se están viviendo
  El Grupo Popular no entiende que la administración ponga trabas e
impedimentos aún cuando tiene necesidad urgente de cubrir las
vacantes de Bomberos, un cuerpo que puede ser requerido para
actuar en el caso de la propagación de la pandemia.

El Grupo Popular en el Consell de Menorca asiste entre atónito e
indignado ante la gestión que está llevando a cabo la consellera Cristina Gómez para cubrir
las vacantes, seis, en el Cuerpo insular de Bomberos.
La portavoz del Grupo, Misericordia Sugrañes, aprovechará el próximo pleno para pedir al
equipo de gobierno que rectifique y aplique medidas excepcionales ante una situación de
urgencia que además podría convertirse en emergencia.
Desde diciembre se sabe que el Consell no llegará a tiempo para surtir por sus propios
medios las seis vacantes que acumula el Parque de Bomberos. Por un lado la impugnación
del orden de prelación establecido en el concurso que superaron 18 aspirantes y, por otra
parte, el retraso y las negligencias a la hora de organizar los cursos preceptivos impiden
que el Consell pueda tirar de esa bolsa.
La alternativa está en contratar bomberos de otras comunidades autónomas. Y aquí es
donde el Grupo Popular critica y denuncia la rigidez y disparate de una convocatoria que
pretende contratar bomberos de otras comunidades autónomas, que cumplan,
evidentemente con el requisito de saber catalán y disponer del certificado de nivel B1.

El Grupo Popular considera que esta medida y esta actitud van en contra de la propia
necesidad del Consell. Misericordia Sugrañes lo tiene claro, “¿En qué cabeza cabe que si
tienes una necesidad sea la propia institución quien ponga barreras e impedimentos?”.
Sugrañes ya pensaba basar su intervención en el próximo pleno sobre ese absurdo, que
otras veces se ha dado con los profesionales sanitarios.
En estos momentos, además, se da el agravante de que los bomberos pueden ser un
colectivo requerido para actuar en la crisis sanitaria del coronavirus, en el caso de que la
pandemia se extienda.
Sugrañes pedirá al equipo de gobierno que sea sensato y se deje de sandeces en estos
momentos cruciales. “Hay que saber priorizar con arreglo a la situación y aquí pueden
necesitarse bomberos efectivos antes que bomberos filólogos o bilingües”, ha declarado.
El Consell de Menorca tiene el tiempo justo y en lugar de hacer un procedimiento de
urgencia y abreviado para intentar captar el interés de efectivos que refuercen la plantilla a
día 1 de mayo, que es cuando comienza la temporada de riesgo, repite el esquema de
siempre y pone el catalán como requisito. En la práctica este requisito constriñe las
posibilidades a las comunidades autónomas de habla catalana.
Ya es difícil conseguir bomberos cualificados, veteranos, por un contrato de sólo seis
meses, como para ponerse exigente con un aspecto de la formación que no es
imprescindible para la función que realizan estos profesionales y que es superfluo en caso
de urgencia.
En Ávila, en Granada, en Albacete, en Cataluña están ofreciendo cursillos intensivos para
las plantillas de bomberos para seguir protocolos en casos de que se expanda la epidemia
y también para su autoprotección. Y aquí seguimos con el B1.

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