El Grupo Popular denuncia las maniobras de la presidenta Susana Mora para derribar los puentes de la carretera general “a golpe de decreto”

La portavoz del grupo, Misericordia Sugrañes, denuncia un atropello de la legalidad vigente por parte de la presidenta del Consell a la que acusa de aprovechar el momento sensible de una crisis para forzar la ley vigente e incluir disposiciones inéditas, camufladas en el decreto del Govern para “dar impulso a las actividades económicas”

 

El Grupo Popular en el Consell de Menorca denuncia las argucias y artimañas de la presidenta de la institución, Susana Mora, para actuar a su entera voluntad en el proyecto de mejora de la carretera general, en el tramo de Maó  a Alaior.

Mora ha conseguido que la presidenta FrancinaArmengol introduzca una disposición adicional en el decreto de medidas urgentes y extraordinarias para el impulso de la actividad económica y la simplificación administrativa que ayer aprobó el Consell de Govern, para modificar la Ley de Carreteras y con ello poder proceder al derribo o desmontaje de los puentes elevados en los cruces de La Argentina y Rafal Rubí.

En el Grupo Popular se ha recibido la noticia con estupefacción porque, como ha dicho Misericordia Sugrañes, está claro que “se está forzando la ley para saltar por encima de la legislación vigente. Se está haciendo además de forma subrepticia en un momento delicado y de confusión, a golpe de decreto.”

El proyecto de la carretera general nada tiene que ver con las medidas de reactivación económica y, de hecho, el Consell ni siquiera cuenta con el compromiso de inversión que aprobó en sus Presupuestos para 2020, con una partida ficticia de  5 millones de euros que estaban y están aún pendientes de aprobación por el Gobierno central.

El Grupo Popular está indignado con el proceder de la presidenta Mora que ha actuado de forma alevosa y ha introducido una modificación inesperada, sin consenso y sin justificación. En realidad, fue la propia presidenta del Govern balear, Francina Armengol, quien delató la “paternidad” de esta idea en su comparencia de ayer ante los medios de comunicación, atribuyendo directamente la ocurrencia a Susana Mora.

La presidenta del Consell ha buscado esta vía para salir del embrollo en el que la institución está inmersa después de que sucesivos informes técnicos hayan desaconsejado suprimir estas estructuras, tanto económicamente (inversión realizada más el coste de operación de derribo) como por criterios de seguridad  vial.

Mora y sus socios de gobierno han pretendido saltarse la ley  vigente modificándola a su medida con una disposición adicional “camuflada” en un decreto de 95 páginas. A criterio del PP es un proceder abusivo, deshonesto e impropio de la persona que invoca permanentemente la lealtad institucional  y el pacto.

Precisamente desde comienzo de mandato, el Grupo Popular le ofreció fórmulas de consenso en este controvertido asunto pero a la vista está que Mora es esclava de sus socios de gobierno y cumple con los designios de Més per Menorca y Podemos, ha recordado la presidenta del PP, Misericordia Sugrañes.

La presidenta Mora acaba de dar ejemplo de cómo hacerse un traje a medida para garantizarse los apoyos necesarios para seguir gobernando.

También el conseller Adolfo Vilafranca, se ha referido a este asunto como un episodio vergonzoso que pone de manifiesto dónde tiene fijadas las prioridades de gobierno la presidenta Mora, cuando muchos menorquines están pasando por serias dificultades económicas. Vilafranca recuerda, por otra parte, que la supresión de las estructuras puede suponer una malversación de las inversiones públicas ya ejecutadas por valor de más de 1,5 millones de euros.

En su documento de propuestas de actuación, el Grupo Popular había solicitado la finalización de este tramo de carretera, que con 11 kilómetros, está incomprensiblemente paralizado desde hace más de cinco años. Es, a juicio del conseller, el claro ejemplo de una incompetencia manifiesta para hacer desembocar un proyecto necesario para la red viaria y para la seguridad vial.

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