El Govern apuesta por la formación del profesorado en nuevas tecnologías

El conseller d’Educació, Rafael Bosch, ha explicado hoy durante el pleno del Parlament que se está llevando a cabo un estudio con el fin de evaluar el proceso de implantación y desarrollo del Programa Escuela 2.0.

 

En esta evaluación, que se realizará mediante un cuestionario, se requiere la participación de los  equipos directivos de los centros educativos, el claustro de profesores de 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO cuyos grupos estén incluidos en el Programa Escuela 2.0, y también los alumnos y sus familias.

 

El programa Escuela 2.0 se puso en marcha en el año 2009 por el Ministerio de Educación en colaboración con las Comunidades Autónomas. El programa ponía a disposición de las aulas un ordenador portátil para cada alumno, una pizarra digital interactiva en cada aula y un portátil para el profesor.

 

Bosch ha explicado que uno de los ejes del programa a mejorar es el de la formación del profesorado tanto en los aspectos tecnológicos como en los aspectos metodológicos y sociales de la integración de estos recursos en su práctica docente cotidiana. También ha anunciado que se está valorando la futura incorporación de tablets entre los alumnos como experiencia piloto.

 

El conseller ha respondido así a la pregunta del diputado del Grupo Parlamentario Popular, Manuel Monerris, quien ha querido saber qué pasos se están dando para mejorar el aprendizaje de las tecnologías de la información y de la comunicación.

 

Monerris ha hablado de la importancia de las nuevas tecnologías  en la educación como aprendizaje adicional en la formación de los alumnos. Ha dicho que es necesario definir los objetivos y contenidos instrumentales mínimos e imprescindibles y el perfil profesional de quién debe de impartirlos puesto que “es inútil llenar los Centros de ordenadores si después nadie sabe qué hacer con ellos”.

 

La implantación de los ordenadores en el aula es un proceso natural, asumido por los centros docentes y el profesorado, para aportar mejoras a las metodologías establecidas en las Concreciones Curriculares, trabajadas por los claustros durante los pasados cursos.

 

Es evidente que la profesionalidad de los cuerpos docentes hará que se incorporen estos nuevos instrumentos de forma óptima, para mejorar sustancialmente la impartición del currículum y el proceso de evaluación del alumnado durante el tiempo que se encuentra en el aula.

 

A pesar de que ya existían procedimientos formales para hacer un seguimiento de la implantación y evaluación del uso del material informático en el aula, según el diputado menorquín “todos somos conscientes de que asignar un ordenador a cada alumno implica un esfuerzo de innovación pedagógica y formación técnica suplementaria por parte de todo el mundo (familias incluidas)” y, por lo tanto, un tiempo de estabilización antes de poder establecer unos indicadores que permitan evaluar objetivamente y en términos cuantitativos la efectividad de los resultados y la manera en que se llevó a cabo la asignación de este recursos a los centros.

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