Alfredo, Manostijeras

Durante los últimos 4 años he podido ver en primera persona la improvisación, el abuso, el desastre, y en definitiva, la degradación de la política a manos de la izquierda socialista. Si los ciudadanos nos dan su confianza el 20N, la herencia que recibiremos será un panorama sin rumbo y tremendamente preocupante, que deberá afrontarse con amplitud de miras, intentando el máximo consenso y siempre con la verdad en la mano.

 

Ha llegado el momento de gobernar con responsabilidad, con valentía y con diálogo de verdad, pero sobre todo pensando en un mejor futuro para todos.

 

 

Es curioso ver como Rubalcaba quiere cambiar ahora el curso de la historia, intentando vendernos propuestas que él nunca jamás en su vida ha aplicado, y tratando de que olvidemos esa imagen suya de alguien que siempre se ha arrimado al poder. Ahora nos dice que ya no es Rubalcaba, que es Alfredo, porque Rubalcaba es el hombre que acompañó a todos los gobiernos socialistas en el hundimiento de España, donde también se obtuvo el triste record del 20% de paro. El estuvo al lado de Felipe González, y el, ha hecho exactamente el mismo papel con Zapatero. La única estrategia que cocina el renovado Alfredo es la de faltar a la verdad, y voy a explicar por qué:

 

El gobierno de Zapatero y Rubalcaba ha dejado al país temblando, generando la mayor destrucción de empleo de la historia de España y elevando la tasa de paro al puesto líder de la Unión Europea.

 

Tras el paso de los socialistas por el ejecutivo central la herencia no puede ser peor: 5 millones de españoles en paro, de ellos 1.692.653 sin derecho a prestación. Cifras, que no dejan de subir mes a mes.

 

Uno de cada dos jóvenes no tiene trabajo y más de dos millones de mujeres tampoco encuentran empleo.

 

La retahíla de desbarajustes no tiene límite. El candidato socialista a presidir el gobierno de España y sus compañeros del desastre no tienen reparo en hablar ahora del Estado de Bienestar, y en hablar de políticas sociales frente a los recortes de la derecha. Resulta increíble oír como se atreve a decir esto, qué poca memoria aparenta tener el candidato del PSOE, el cual carga a sus espaldas con el triste honor de haber formado parte del primer gobierno de la democracia que ha recortado las pensiones, además de haber subido la edad de jubilación hasta los 67 años.

 

Por primera vez en la historia, se ha recortado el sueldo de los empleados públicos.

En sanidad, han recortado más de un 8% el presupuesto del Estado y dejan el sistema sanitario con un déficit de 15.000 millones de euros.

Desde que los socialistas están en el Gobierno, ha subido la luz hasta un 58%, el IVA, los impuestos a las cartillas de ahorro, todo, todo menos los sueldos.

Gracias a las políticas socialistas, ha aparecido una nueva bolsa de pobreza, ni más ni menos que 1.367.500 familias que no tienen ningún ingreso, y el índice de exclusión social ha crecido un 13,5% en dos años.

Actualmente, hay en España más de 9 millones de personas que sobreviven con menos de 6.000 euros al año.

 

Ante esta realidad, la actitud chulesca y burlona de Rubalcaba, es inmoral, resulta mucho más que ignominiosa. Ante esta realidad él es de los que más deberían callar. Es incomprensible ver como a estas altura del panorama, el PSOE tiene un candidato que ha demostrado estar totalmente desacreditado para sacarnos de semejante crisis económica, justamente porque él es co-responsable de que nos encontremos en ella.

 

Durante las dos últimas legislaturas hemos vivido episodios realmente dantescos. Aquellas fórmulas para estimular el ahorro que pasaban por comer conejo en Navidad, ir a 110km/h,  quitarnos la corbata, o aquello de que nos iban a enviar a cada casa una bombilla hecha en China. O aquellas declaraciones de la exministra de Fomento, Magdalena Álvarez, en las que aludía a su trabajo con la frase “antes partía que doblá”, o las de Leire Pajín, que igual se refería a Zapatero y Obama como un “acontecimiento planetario” que decía muy seria en un debate “que la culpa de la crisis económica de España era que el PIB era masculino!!.

España es un país con suficiente capacidad como para salir reforzado de esta situación.

 

Los ciudadanos de este país, al igual que más concretamente los de Baleares y los de Menorca saben lo que es sudar la camiseta y seguirán haciéndolo porque confían en el futuro. El PP, con Rajoy a la cabeza les ofrece a todos un compromiso de gobierno para afrontar esta situación, un compromiso con el que la mayoría puede sentirse identificada y en el que pueden confiar.

 

España necesita soluciones, no improvisaciones. Cuanto antes nos pongamos todos a trabajar en serio por el bien común, será mucho mejor. La actual situación exige desde el momento mismo del voto: responsabilidad, rigor y compromiso de todos.

 

Juan Carlos Grau

Candidato del PP Menorca al Congreso

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